miércoles, octubre 28, 2009

Atajos


-Placebo-

Me abrazas,
me llenas,
me elevas.
El mundo pasa a ser un ojal
y las penas
un ruedo caído.

-Éxodo-

No toques mi altar de ríos y mares.
Me voy.

Déjame el desierto,
la arena,
el sol quemante.
Ya verás cómo se inician las plagas
que auguran
que te voy a arrancar
de mi piel.

-Final-

Si el mar no me recibe
para qué
ser río.

miércoles, septiembre 23, 2009

Fotomontaje de Circo

martes, septiembre 15, 2009

Circo


Como un circo que visita ciudades olvidadas
busco que el destierro y la soledad
sean menos dolorosas.
Mi mirada de maniquí sin ojos
pretende diluir las penumbras
que se cosen cortinas en mi espera
antojando una caída certera
al abismo ilusorio de los palcos.
Mi trapecio se partió
en sus caderas filosas
,
aprendí con sus besos el vértigo de la altura,
de su cuerpo la mirada a espejos sin destinos,
de mis besos el mareo del vacío
y de las carcajadas del mundo
alimenté mis escarpados juegos riesgosos.
Una fuerza iracunda de elefante lastimado
se fue timbrando en mi meñique,
recuerdo que sus manos eran boletos
para las gradas del incendio.
Les diré que soy un circo sin trapecio,
un elefante lastimado,
un recinto movible que perdió su fuerza de juego,
su rugido de tigre,
las risas, los equilibristas,

los payasos, los ilusionistas, los magos.
En este espacio hubo magia…
y también trucos.

Domadora que cumplió con su vocación.
Di vueltas y dancé a su mandato,
salté sin pensarlo por su aro de fuego,
metí mi cabeza en el león,
lancé cuchillos con mis ojos tapados.

El camino sigue acostado sobre el terreno
,
se muda el circo a otra ciudad olvidada.
Sepan ustedes querido público,
que la fantasía caducó,
la hipnosis quebró
y puedo jurar,
por cada espina de acero
que me crece en la carne,
que no seré nunca más
una carpa sobre su espalda.

jueves, julio 09, 2009

3 poetas y una invitada



31 de julio de 2009
7:30 pm
The Poet Passage.
Viejo San Juan.
Calle Cruz #203
(Al lado de Starbucks, frente a la Plaza de Armas y Marshalls)

domingo, junio 28, 2009

Mujer

miércoles, junio 17, 2009

Mantarraya


Un misterio me asalta
y en la penumbra comprendo
que poseo un rincón abandonado entre mis costillas
y la fisura de mis labios en silencio.
Una alcoba de agua salada
custodiada por mis sombras juguetonas.
Quiero un estuario entre tus muslos de almíbar.
He presenciado milagros que no entiendo
y estuve rifando por los caminos
este sentido de alerta que me corroe la sangre.
Entre las algas que bailaban
y el chapoteo casi imperceptible
de pececitos que jugaban a atrapar mi rabia
puse mi enojo a la venta,
rife las escamas que el tiempo a dejado en mis bronquios.
Era de noche, no se si te acuerdas…
y una mantarraya vino a visitarme.


¿Puede ser un desierto
este espacio tan lleno de agua, de vida, de verde?
Retrocedo,
parto,
nazco
y muero
sin tener ruta para mi mirada espaciosa.
Estoy construyendo un mosaico de papel,
tu nombre esta en sus colores,
cada pequeño trozo enmarcado
es una historia que nunca te he contado.
Este será mi proyecto de ley.
Los lanzaré al agua
para que algún pez diminuto y travieso
los coma, los digiera y los lleve a otros mares.
Ya vislumbra desde el otro lado
una luz que me avisa compañía.

Y te nombro en silencio,
con dolor
y un desgarrado sentimiento que me deja sin fuerzas.
Y te nombro,
porque pienso
y creo
y espero
que en el fondo de tanta marea quieta
habite una bruja/mujer
que me conceda el deseo descarado
de entender que a veces
el amor es de agua.

Yo no quería robarte el aire que te rodeaba,
te daba espacio…
y una mantarraya vino a visitarme.