lunes, febrero 17, 2014

mapa de la muerte


cada muerte es un punto rojo en el mapa
una marca.
creo que nos define más la muerte que los nacimientos.
con los nacimientos no se puede saber nada
sin embargo las muertes son la cartografía del trayecto escogido.

¿fue la guerra
alguna peste
el antojo ininteligible de algún desquiciado?
¿fue el abismo de la vejez
al que debemos lanzarnos?
¿los caballos desbocados de una superioridad ficticia?
¿la bala
la radiación
o el ejercicio aún accesible de respirar?

sé que las muertes demarcan el territorio.
la muerte nos hace
nos define
nos construye.

¿y qué es la vida?
quizá un pañuelo donde bordamos
lágrimas y breves besos.
sólo eso.
nada más. 

miércoles, noviembre 13, 2013

miedo


los sucesos han volado las suelas de goma
que nos llevaban con calma

los momentos en que el miedo se nos cruza se multiplican

saluda con cierta gracia los botones  abiertos de nuestro pecho

sigue su camino de largo
sin inmutarse si quiera a decirnos "tranquilo contigo no es la cosa"

nos habita el miedo
no sentimos miedo
reconocemos al miedo
anda huérfano el miedo

el disparo ha dejado de cortarnos el aire
el sonido de la guerra se alberga en la sala del hogar
halamos el gatillo como quien hala una fruta madura
de un árbol en temporada

se multiplican los miedos cruzados en nuestros momentos

queremos ignorarlos
obviarlos
decir que no nos toca
y los comemos sin remordimiento
sin conciencia
con gula

domingo, agosto 11, 2013



los dedos saltan de las manos 
observan toda la habitación
ellos saben que de sus pulsaciones 
podría nacer un nuevo mundo.

auscultan bajo las sábanas amarillas los rastros 
que quedaron del día. 
sienten el humo pegado a la carne
los sonidos escabrosos de la noche.
todo lo reciben sus antenas finas de capilares y nervios.

caminan alrededor de ese cuerpo que respira profundo 
tantean la piel caída y las bacterias
palpan la suavidad de tantos vellos regados.
reconocen que su despertar es un dolor agudo para ese cuerpo.

entonces, un movimiento los aleja.
nerviosos y tambaleantes se cosen nuevamente a las manos.
repentinamente dejan de ser libres
sienten el fluir tibio de la sangre.
desglosan el sabor de aquella planicie
y se preparan como diez fieles soldados 
a regresar a la inconsciencia
de estar despiertos.


foto de Ana Campos. http://www.flickr.com/photos/justcaptureverything/6612886339/lightbox/

viernes, junio 21, 2013

Riesgo



Salir a la calle a morir.
Buscar refugio entre los dientes de la bestia.
Decolorarnos bajo el sol
bajo la luna tostarnos
astillarnos, crujir, romper la piel.

Salir.
Entrar al riesgo.
Qué somos, cómo somos,
cuándo, dónde, por qué somos.
Descubrir los huesos corroídos
el cemento viejo que se corrompe.
Comprender que el veneno es
el dulce más dulce en el pastel.

Salir a la calle
a morir.
Quedarnos en casa
es un riesgo
demasiado inmenso.

jueves, mayo 09, 2013

Cuerpo Niebla




“Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.”
Silvio Rodríguez

Prefiero no recordar.
Los sueños me tuercen caminos
imperceptibles casi
me llenan la boca de anís y ron
volcándome al sendero
de lo imposible.

Es una vía sin tren.
Pasma los pensamientos
encierra su imagen de neblina
me lleva a precipicios
y me deja caer
contra el suelo espinado de la alarma.

Entre los cordeles de la muerte
se cuela la luz desde un amparo inexplorable
Neblina tu y la noche.
Noche que se convierte en navaja
Y descose los sacos donde me guardé despierta.

Sueño caminar
hilvanando pasillos
extraviar su cuerpo
deshojar su organismo de humo
traspasar paredes de borrosas multitudes
sin mojarme la piel quinceañera con que me sé de treinta.

Prefiero no recordar.
Los sueños me tuercen huesos
me matan y me resucitan
intoxicada de engaño y burla.

lunes, abril 08, 2013



El camino parecía un tragaluz. 
Su dulce silueta se recostaba
en el pecho espinoso de la tarde.

Yo asumía el olvido
como se asume el hambre de algún niño moribundo
o la miseria de un hombre que no deja de caminar.

El camino parecía escupir monedas
para echarse la suerte
para decidir con ellas el beso o el ruido
el agotamiento o la ternura
el olvido o la muerte.

Aquel camino, mi camino, truncado camino.

He volcado mis dedos al amoratado lienzo del ayer
estoy serruchando nostalgias
galopando la angustia
disolviendo predicciones.

No digas nada. Sólo observa.
Subiré por el pecho entre espinas
e intentaré cortarle al tiempo el oxígeno. 

martes, marzo 05, 2013

animal preso
















hoy soy un animal preso
encerrado en un espacio mínimo y oscuro.
soy la presa fácil que se ahogó en la trampa
silenciosa
acabada
lastimada
malhumorada
triste
un animal triste encerrado en una jaula
con el pecho apretado y los ojos curtidos
con la furia hecha llovizna

el campo es un extenso pastizal que me atrae
y esta ciudad, laborioso cemento que da de comer pobremente
durante la sequia

quién me avienta un rosario con cuentas de pan
una biblia de mentol y alcanfor
una cantimplora de limonada
quién tiene el truco para salir de este calabozo

soy un animal que enrolla las horas que vivió de gloria
y las forma su almohada las lame con calma las huele
un animal
un animal triste
anclado en esta jaula

martes, febrero 05, 2013

viceversa


lo sabemos
este encuentro es sólo lo esperado
lo dijeron las pitonisas en el pasado
seremos dos lineas cruzadas
continuamente cruzadas
largas establecidas cruzadas
y cosidas a lo que nombramos vida

lo sabemos
pasará el tiempo
pero mi piel será patria continua de tu piel
y viceversa

foto:
Título: Mujeres abrazadas
Técnica: Digital
Autor: Raimon Laraya
Inf: http://www.cartelarte.com/serie-mujeres/283-arte-digital.html

martes, noviembre 13, 2012

todo me acusa
todo dice de mi temblor
de mi delirar
de mi gusto por el agua y los besos y el roce anfibio incontrolado

el ajeno temblor que me tienta

se busca por innecesario un justiciero
un ajusticiador
un justador
un justo
un juntero  
un juntador de voluntades y vicios y vainas y voces

todo me acusa y qué te importa
amar no es cosa de perdones ni bondades

allá yo con quien sea
allá yo con dios

domingo, octubre 28, 2012

espera(nza)


subió la escalera del pasillo

estrecho su pensamiento
mutilaba su angosta hambre

llevaba en las manos los dedos de la muerte
pinzas enmohecidas por el óxido salado de las dudas

la equivocación no siempre es perdonada
mucho menos cuando se trata de la espera
mucho menos si es la primera

¿cuál es la sentencia?

la muerte